El aborto es un procedimiento médico que termina un embarazo antes de que el feto pueda sobrevivir fuera del útero. Las personas buscan abortar por diversos motivos, incluidos factores médicos, sociales, personales y económicos. Existen distintos métodos para realizar un aborto, como el uso de medicamentos, conocido como aborto con medicamentos, o procedimientos realizados en una clínica. Vale la pena mencionar que las normas y la accesibilidad de los servicios de aborto pueden variar según el país y la región, y el tema del aborto suele generar debates y controversias intensas. Las leyes, las regulaciones y las opiniones públicas sobre el aborto varían significativamente en todo el mundo. La decisión de someterse a un aborto es profundamente personal y con frecuencia está determinada por las circunstancias individuales, las creencias personales y las consideraciones éticas. La elección del método depende de aspectos como la etapa del embarazo y el bienestar y las decisiones personales de la mujer. En general, a medida que avanza el embarazo, el método de aborto tiende a ser más complejo y difícil.
Aborto con medicamentos
En las primeras etapas del embarazo, hasta 70 días de gestación, a una mujer se le puede ofrecer la opción de un aborto inducido por medicamentos en lugar de un procedimiento quirúrgico. Para pasar por este proceso, primero debe consultar a un profesional de la salud para recibir toda la información necesaria sobre los medicamentos. Además, se requiere una cita de seguimiento para confirmar que el aborto con medicamentos se ha completado. Si el proceso no tiene éxito, podría requerir un aborto quirúrgico. Es fundamental que la mujer siga con precisión las instrucciones del profesional de la salud al tomar los medicamentos.
Medicamentos aprobados por la FDA:
Las principales organizaciones médicas de todo el mundo respaldan un procedimiento de aborto con medicamentos que incluye dos fármacos: mifepristona y misoprostol. Cuando la mifepristona no está disponible, un régimen solo con misoprostol se considera una alternativa aceptable. La mifepristona, un medicamento utilizado en este proceso, actúa uniéndose al receptor de progesterona con mayor afinidad que la propia progesterona, actuando como antiprogestágeno. Sus efectos durante el embarazo incluyen ablandar el cuello uterino y aumentar la contractilidad uterina y la sensibilidad a las prostaglandinas. El misoprostol, el otro medicamento, es un análogo de la prostaglandina E1 que también ablanda el cuello uterino y desencadena contracciones uterinas. La FDA ha aprobado el misoprostol por vía oral para prevenir úlceras estomacales en personas que toman regularmente medicamentos antiinflamatorios, y está incluido en las instrucciones aprobadas por la FDA para el uso de mifepristona en procedimientos de aborto.
Precauciones antes de elegir un aborto con medicamentos:
Las mujeres con anemia grave, cardiopatía isquémica o problemas renales o respiratorios importantes deben buscar orientación médica especializada al considerar un aborto. Además, las personas con asma difícil de controlar deben consultar a un especialista debido a los posibles efectos antagonistas de la mifepristona, que podrían interferir con la eficacia de los corticosteroides utilizados para controlar el asma. Las pacientes con dispositivos intrauterinos (DIU) no pueden recibir los medicamentos a menos que decidan retirar el DIU. Quienes siguen una terapia estable y prolongada con medicamentos preventivos inhalados para el asma deben revisar su plan de manejo del asma para prepararse ante cualquier posible empeoramiento de los síntomas. Las mujeres que usan insulina deben controlar cuidadosamente su glucosa en sangre durante el proceso de aborto, ya que factores como vómitos, cambios en la ingesta alimentaria y riesgo de deshidratación pueden afectar el nivel de azúcar en sangre. Asimismo, las mujeres con epilepsia que presentan convulsiones desencadenadas por vómitos o dolor requieren atención y cuidado adicionales durante el proceso de aborto.
¿Qué pruebas realizará el médico?
- Ecografía: Antes de iniciar el tratamiento, se debe confirmar un embarazo intrauterino. Los embarazos ectópicos no pueden tratarse eficazmente con los medicamentos mencionados anteriormente.
- Pruebas generales de laboratorio: Hemograma completo para detectar anemia y pruebas de detección de diversas enfermedades de transmisión sexual.
- Medición de gonadotropina coriónica humana (beta-HCG): Es aconsejable medir la concentración sérica cuantitativa inicial de gonadotropina coriónica humana (HCG) el mismo día en que se toma la mifepristona, o lo más cerca posible de esa fecha. Esta medición inicial sirve como punto de referencia para compararla con una medición de seguimiento tomada siete días después de la dosis de mifepristona. Esta segunda medición ayuda a verificar que el proceso de aborto se haya completado con éxito.
Efectos secundarios esperados y posibles complicaciones
- La molestia por cólicos, por lo general más intensa que los cólicos menstruales habituales, puede comenzar entre 1 y 4 horas después de tomar misoprostol.
- El sangrado, que suele ser más abundante que un flujo menstrual típico y puede incluir coágulos de sangre, suele aparecer después del dolor. Este sangrado tiende a disminuir una vez que los productos de la concepción han sido expulsados del cuerpo. Nota: la visibilidad de los productos es más probable en gestaciones más avanzadas, lo que puede causar angustia a algunas personas y brindar tranquilidad a otras. El sangrado suele continuar a un nivel parecido al flujo menstrual durante aproximadamente una semana antes de disminuir gradualmente. Las variaciones en la intensidad del sangrado y la presencia de coágulos son comunes durante este periodo. Puede persistir manchado después de este periodo.
- Las complicaciones en los abortos del primer trimestre son poco frecuentes, pero deben comentarse con la paciente. Incluyen: viabilidad continua del embarazo, infecciones del tracto genital, productos retenidos y hemorragia.
¿Qué sigue?
- Control después de tres días: Después de recibir los medicamentos, el médico preguntará a la paciente sobre el nivel de sangrado y/u otras posibles complicaciones y síntomas. Para comprobar si el embarazo se interrumpió adecuadamente, se mide beta-HCG y se espera que disminuya un 80% o más respecto al valor inicial medido anteriormente. También se pedirá a la paciente que realice una prueba de embarazo en casa 3 semanas después de los medicamentos. Después de que hayan transcurrido las tres semanas, se realiza otro control, principalmente por telemedicina, para que el médico confirme que todo está en orden.
- Es importante informar a la paciente de que después de un aborto con medicamentos todavía es posible un embarazo, por lo que la paciente debe recibir anticoncepción.