Las infecciones de las vías urinarias (IVU) son infecciones localizadas en cualquier parte del sistema urinario (vejiga, riñones, uretra y uréteres). Las IVU son las infecciones ambulatorias más frecuentes y tienen una mayor prevalencia en mujeres adultas (aproximadamente el 60% de las mujeres).
Factores de riesgo de las IVU en mujeres
- Ciertos tipos de anticonceptivos: los espermicidas (anticonceptivos en forma de espumas, geles o cremas) impiden que los espermatozoides atraviesen el cuello uterino y lleguen al óvulo. Deben colocarse en la vagina entre 10 y 15 minutos antes de la relación sexual. Al igual que los espermicidas, el diafragma actúa como una barrera.
- Actividad sexual: tener varias parejas sexuales o una pareja nueva siempre implica riesgos.
- La menopausia provoca fluctuaciones en los niveles hormonales, lo que adelgaza el revestimiento vaginal y favorece el crecimiento de bacterias dañinas.
- La anatomía femenina: en comparación con los hombres, las mujeres tienen una uretra más corta y, por lo tanto, una distancia menor para que las bacterias lleguen a la vejiga.
- Otros factores de riesgo de las IVU (presentes tanto en hombres como en mujeres) incluyen la inmunidad deprimida (diabetes y otras enfermedades), la obstrucción de las vías urinarias (por ejemplo, cálculos) y el uso de un catéter urinario (en pacientes que necesitan ayuda para orinar).
Causas de las IVU
Las IVU se desarrollan después de que las bacterias entran en la uretra y llegan a la vejiga. Esto ocurre normalmente, ya que las vías urinarias están constantemente expuestas a microorganismos intestinales, pero sus defensas inmunitarias naturales evitan que las bacterias permanezcan demasiado tiempo. Cuando las defensas inmunitarias fallan, las bacterias crecen y provocan una IVU. En las mujeres, las IVU afectan principalmente la uretra y la vejiga.
Infecciones de la uretra
Pueden producirse después de una relación sexual (en la que intervienen distintos microorganismos, como micoplasma, herpes, gonorrea y clamidia) o cuando las bacterias gastrointestinales llegan a la uretra desde el ano.
Infecciones de la vejiga
Aunque pueden intervenir muchas bacterias, el agente causal más frecuente es E. coli, que se encuentra habitualmente en el tracto gastrointestinal. Como se mencionó anteriormente en los factores de riesgo, las relaciones sexuales pueden provocar IVU, pero una mujer no tiene que ser sexualmente activa para desarrollar una IVU. La anatomía femenina es una causa importante de las infecciones de la vejiga, ya que el ano está cerca de la uretra y la uretra corta facilita el desplazamiento de las bacterias hacia la vejiga.
Complicaciones de las IVU
- Sepsis: la complicación más grave de una IVU.
- Pérdida fetal, parto prematuro o nacimiento de un bebé con bajo peso cuando la infección ocurre durante el embarazo.
- Daño renal permanente si la infección no se trata.
Síntomas generales asociados con las IVU
- ardor y necesidad urgente de orinar,
- orina turbia,
- color rojizo o parecido al de la cola en la orina (signos de sangre),
- olor fuerte y desagradable,
- dolor pélvico,
- aumento de la frecuencia urinaria.
Según la ubicación de la infección, los síntomas pueden ser más específicos:
- Uretra: presencia de secreción y ardor al orinar.
- Riñones: náuseas y vómitos, fiebre y escalofríos, dolor de espalda o en el costado.
- Vejiga: micción frecuente y dolorosa, sangre en la orina, dolor o presión pélvica.
Diagnóstico
- El análisis de orina y el cultivo bacteriano son los métodos más utilizados.
- En caso de IVU recurrentes, el médico de atención primaria puede solicitar estudios de imagen con contraste para visualizar las estructuras de las vías urinarias o realizar una cistoscopia para observar directamente las vías urinarias.
Tratamiento
- Infección simple: los antibióticos más utilizados incluyen nitrofurantoína, trimetoprima/sulfametoxazol, fosfomicina, cefalexina y ceftriaxona.
- Infecciones frecuentes: si has pasado por la menopausia, tu médico de atención primaria puede recetarte estrógeno vaginal; también pueden recetarse antibióticos en dosis bajas durante algunos meses y recomendarse controles frecuentes.
- Una infección grave requiere hospitalización y la administración intravenosa de antibióticos.
Prevención de las IVU
- evitar productos irritantes en los genitales (por ejemplo, polvos, algunas cremas y aerosoles desodorantes),
- después de orinar o defecar, limpiarse de adelante hacia atrás,
- mantenerse hidratada para que las bacterias puedan eliminarse al orinar,
- orinar después de las relaciones sexuales,
- mantener una buena higiene.